Por Eddie Ramírez
La responsabilidad social de una empresa (RSE) es un concepto que amplía el sistema empresarial tradicional al tomar en cuenta su gama de interlocutores: accionistas, trabajadores, clientes y proveedores, a las comunidades del entorno y a los entes reguladores. El prestigio de una empresa no solo es consecuencia de la calidad del producto que elabora o del servicio que presta, sino de cómo es percibida por los grupos de interés y constituye un activo importante, aunque sea intangible. La permanencia de una empresa amerita que cada uno de sus interlocutores la perciban como útil y generadora de valor, que la sientan como suya, pues a la larga estos son los que dan la licencia para operar y la sustentabilidad.
En cuanto a la relación con las comunidades algunos teóricos, afortunadamente cada vez menos, sostienen que como las empresas pagan impuestos por lo que es al gobierno a quien corresponde solucionar todos los problemas. Ante esta concepción es necesario aclarar que la RSE se aplica a las áreas aledañas de las empresas, generando un ganar-ganar que beneficia a las empresas al promover una relación armónica que facilita sus actividades y promueve favorecer que las comunidades mejoren su calidad de vida.
En el otro extremo, hay algunos gobiernos que tratan de no asumir sus responsabilidades y descargar en las empresas, especialmente en las públicas, gran parte de lo que les corresponde. Esta acción desvirtúa la misión de los entes empresariales, y por supuesto deteriora la productividad de las empresas y del país. Obviamente ninguno de estos extremos es aceptable.
El desarrollo socioeconómico no se puede conceptualizar desde el Estado, o sea de arriba hacia abajo, o solo desde las comunidades, es decir de abajo hacia arriba, sino que es un flujo permanente de dos direcciones en el medio del cual están las empresas. La RSE es una concepción tridimensional que implica el desarrollo de equipos sociales Estado – empresa – comunidad. Un punto importante a considerar es que la construcción o mejoramiento de carreteras o de centros de salud no es responsabilidad social si favorecen solo a la empresa.
Relación histórica de PDVSA con sus interlocutores (1976-2002)
Con su accionista: Toda empresa debe realizar sus operaciones con criterio de sustentabilidad, es decir debe ser económicamente rentable, socialmente aceptable y ambientalmente benigna. Debe suministrar información operacional, contable y financiera cierta, sin ocultar problemas ni manipular las cifras. En el caso de PDVSA, los accionistas somos los venezolanos, teóricamente representados por el ministerio denominado en este período de Energía y Minas. Los planes, presupuestos y resultados eran aprobados por el accionista. Para que todos los venezolanos estuviésemos informados, puntualmente presentaba un Informe Anual ampliamente divulgado. Ahora, desde el 2016, PDVSA no presenta este Informe.
Con sus trabajadores: Los sueldos y salarios se establecían en base al 75 percentil de las mejores empresas venezolanas, planes de adiestramiento, un buen fondo de ahorros, excelente servicio de salud, planes de adquisición de vivienda y en las áreas operacionales había instalaciones recreacionales y se daba mucha importancia a la seguridad del personal. El Fondo contributivo de jubilación no era indexado, por lo que en tiempos de inflación el monto se reduce drásticamente. Se aplicaba el sistema meritocrático de ascensos con las fallas de cualquier sistema manejado por humanos. Además, se ofrecía un desarrollo de carrera y un amplio adiestramiento en línea con la ruta y potencial del trabajador.
Con sus clientes: El suministro era confiable, aunque se mantuvo durante mucho tiempo la gasolina con plomo, posteriormente fue sustituido por productos menos contaminantes. Los lubricantes eran de buena calidad y siempre estaban disponibles. Existía seguridad energética, ya que había suministro confiable de combustibles líquidos y de gas directo, de bombona, industrial y para la electricidad. En el área internacional había cumplimiento y transparencia con los clientes.
Con sus proveedores: PDVSA estableció acuerdos ganar-ganar, asesorando a través del instituto de investigaciones (INTEVEP) y del Centro de Educación Para el Desarrollo (CIED) el mejoramiento de productos y servicios y adiestramiento del personal. Desde luego los pagos a los proveedores eran puntuales y se favoreció la creación de empresas privadas de servicios
Con su entorno: El entorno de los hidrocarburos es muy amplio, desde los alrededores de los pozos en el medio rural, frecuentemente en fincas agropecuarias, hasta en las ciudades en donde se ubican las refinerías. En general, la figura de donaciones se mantuvo durante los primeros años después de la estatización. Muchas de estas donaciones eran entregadas a organismos del Estado o a organizaciones no gubernamentales para que ejecutaran determinada acción, para evitar o disminuir conflictos con las comunidades o con las autoridades locales. Su principal característica era ser reactiva, puntual y dispersa.
Con la aplicación de la RSE se abandonó esta política, aunque no totalmente. La Inversión Social fue la nueva política. Consistió en apoyar a las comunidades a través de programas y proyectos de largo alcance de impacto social, económico y ambiental. La palabra clave era sustentabilidad. Los proyectos nacían de diagnósticos en las áreas aledañas con la participación de las fuerzas vivas de la comunidad, donde se determinaban las áreas prioritarias (agua, educación, economía local, etc.). Se desarrollaban los proyectos con participación de la comunidad. De ser posible se desarrollaban relaciones con otras empresas y siempre se tenía en cuenta la participación de los organismos del Estado.
Hay que recalcar que una mala relación con las comunidades puede generar el secuestro de taladros por muchos días, o interrumpir el flujo por carreteras, entre otros muchos aspectos. Por lo que es fundamental adelantarse a los acontecimientos ofreciendo esquemas de desarrollo que generen calidad de vida en las comunidades y que a la larga produzcan un desarrollo próspero y sustentable.
Áreas prioritarias de Inversión Social en el período considerado
Educación: Incluía planes de integración con la universidad y la sociedad: Formación y actualización de profesores, dotación de laboratorios, software, internet, cursos de verano para estudiantes, visitas técnicas, programa de educación petrolera, producción de recursos educativos sobre el petróleo, actividades de promoción y estímulo para estudiantes y docentes.
Salud: Consolidación de redes comunitarias de salud, formación integral para personal de servicios sanitarios, asistencia integral a sectores excluidos, campañas de prevención y promoción de la participación y organización de la comunidad.
Ambiente: Recuperación de cuencas hidrográficas, saneamiento ambiental, recuperación y mantenimiento de áreas verdes, programas de prevención y concientización ambiental y seguridad en la comunidad.
Economía local: Fomento de actividades económicas diferentes al sector petrolero, capacitación en oficios vinculados a las necesidades locales, asistir y capacitar para la formación de microempresas, asesorías en mercadeo y comercialización de productos, apoyo a la creación de fondos de microcréditos, creación de empresas mixtas en áreas con ventajas competitivas o de tecnología como producción de cacao criollo porcelana, desarrollo forestal para producción de pulpa de papel, producción de merey, producción y procesamiento de yuca, cultivo de tejidos vegetales, control biológico de insectos, producción de semillas certificadas y módulos integrales de servicios Agrícolas, incluyendo la asistencia técnica a los agricultores.
Algunas observaciones críticas del pasado
Una crítica al pasado es que muchos proyectos con las comunidades se suspendían después de uno o dos años de actividades por razones presupuestarias o para atender alguna urgencia. Esto es nefasto, ya que no se consolida el trabajo y las comunidades se decepcionan. Es preferible contar con presupuestos más bajos, pero sin grandes fluctuaciones año a año, dependiendo de las variaciones del precio del barril de petróleo o de la mayor o menor tendencia de la Directiva. Otra crítica es que los programas sociales estaban dispersos en cuanto a control, unos dependían de Asuntos Públicos, otros de las Gerencias Operativas en las áreas y otras en la filial Palmaven.
Igualmente, consideramos un error que las actividades de inversión social fuesen muy poco publicitadas bajo el criterio erróneo de que “si lo decimos, nos exigirán más”. Tampoco se prestó atención a los habitantes de las grandes ciudades, donde se genera una importante matriz de opinión. Cabe mencionar que la mayoría de los proyectos de inversión social se realizaban con terceros, generalmente ONG y organismos oficiales. En los últimos años se inició un interesante programa de voluntariado, aspecto que debe incentivarse y que está relativamente poco desarrollado en Venezuela.
Período posterior al 2003: No se ofrece información para el período posterior al 2003 porque se distorsionó el concepto de RSE con la creación de las llamadas Misiones, cuyo objetivo ha sido más bien político, con poca transparencia y mucha corrupción.
Sugerencias para el futuro
La RSE es una concepción gerencial que permite visualizar la empresa como un sistema de interlocutores y fomenta los equipos sociales, es una herramienta para maximizar la prosperidad tanto de la empresa como de las comunidades. Especialmente en empresas petroleras, que en el caso venezolano abarcan casi todo el país con comunidades pobres a donde llega poco la mano de los gobiernos.
La RSE requiere libertad de pensar, de interactuar, de discutir sin miedo, de exigir a los gobiernos que ejerzan su rol, de seleccionar a los líderes reales de las comunidades, y de empresas que puedan disponer libremente de sus recursos, de acuerdo a la ley.
El futuro de Venezuela es petrolero y es necesario que los beneficios de esa industria se transformen en calidad de vida sustentable de los venezolanos. La RSE es una herramienta fundamental para el desarrollo de las comunidades aledañas a la nueva industria y a gran parte del país.
Considerando que actualmente existen varias empresas mixtas y que el nuevo gobierno contempla que la producción petrolera sea realizada por empresas privadas, lo pertinente es que sean estas las que identifiquen con las comunidades y con los organismos públicos y privados del área lo que deben realizar en cuanto a responsabilidad social. Hay que tener presente que las comunidades están pendientes de las operaciones petroleras, por lo que es vital adelantarse con políticas de Responsabilidad Social que redunden en un ganar – ganar para la empresa y la comunidad.
El gobierno sólo debería hacer sugerencias, tales como: 1- Que los proyectos sean seleccionados de común acuerdo con las comunidades y organizaciones públicas y privadas que operen en la zona. 2- Que sean ejecutados por una ONG, pero con participación de las comunidades o directamente por estas, y no por la empresa. 3- Orientados al mejoramiento económico de la población participante, a su calidad de vida y al medio ambiente de la zona. 4-Que el presupuesto sea estable año tras año. 5-Que los proyectos en lo posible sean sustentables, en el sentido de que después de cierto tiempo puedan tener independencia económica. Desde luego esto no es posible en algunos proyectos que no tienen un retorno económico, pero que son importantes para mejorar la calidad de vida de la población. 6-Incentivar la participación del personal de la empresa en el voluntariado, considerando ese factor dentro de las evaluaciones.