Lino Carrillo es ingeniero químico con más de 40 años de trayectoria en la industria de hidrocarburos en Venezuela y Canadá, exgerente de operaciones en la Refinería Cardón y de desarrollo de nuevos negocios en PDVSA; desde 2004 trabaja en Canadá en la industria petrolera, y desde donde brinda asesorías a la industria. Ha sido fuente recurrente sobre el futuro del sector, la necesidad de acuerdos con acreedores y socios, y propuestas para reactivar la cadena de valor—incluyendo el llamado “Hub Energético de las Américas” asociado al plan “Venezuela Tierra de Gracia”, así como lineamientos de reactivación con énfasis en inversión privada y gobernanza.
1. Si tuviera que resumir en tres hitos la hoja de ruta para que Venezuela pase de un sector petrolero colapsado a uno competitivo y alineado con la transición energética global, ¿cuáles serían y en qué horizonte temporal los ubica? (6, 24 y 60 meses, por ejemplo).
En primera instancia, el colapso de la industria petrolera nacional se debe al evidente mal manejo tanto gerencial como técnico de todas sus operaciones. Se impuso un modelo ideológico sin escrúpulos y sin un norte claro más que aprovechar los ingresos petroleros producidos por los altos precios del petróleo para la compra de conciencias, tanto a lo interno como a nivel regional, sin importar cómo lo hacían y sin entender la destrucción que causaban en ese empeño. Me recuerda al borracho que cobraba cada semana y lo gastaba junto a sus amigotes en los bares y que luego regresaba a casa arruinado y la casa a la deriva. Así estamos en este momento.
A diferencia de otros países de la región, aun cuando Venezuela cuenta con una industria maltrecha y desmantelada, el país tiene unos recursos naturales e industriales inmensos, que dejan en minusvalía a cualquier otro país que quiera competir por los recursos monetarios que se necesitan para el rescate de la industria en el país. Un primer hito que contiene la hoja de ruta es el comienzo del nuevo gobierno liderado por Edmundo González Urrutia y por María Corina Machado. Ese primer hito será el arranque para que comience el movimiento de todo potencial inversionista y se vuelquen decididamente a retornar al país y generar la reactivación económica que se promueve y los ingresos corporativos que en otras regiones tardarían mucho más en lograr. Muchas empresas saben y conocen de ese potencial y están a la espera de ese cambio político. Seguidamente, y como lo tiene previsto el programa de gobierno “Venezuela Tierra de Gracia”, se darán las garantías debidas a toda inversión, garantías del respeto por la propiedad y de sometimiento a instancias internacionales para dirimir diferencias o desacuerdos, y que den el soporte requerido por todo inversionista. Un tercer hito corresponde a las nuevas autoridades de la industria y del ministerio del ramo las cuales deben abocarse a promover diferentes opciones de privatización de los activos de manera de lograr el mayor recobro del valor de estos activos. No será ofrecer campos o refinerías o cualquier otra infraestructura individualmente y como está, ya que no lograríamos la premisa del máximo recobro del valor de los activos. Se tiene previsto armar paquetes integrados que serán atractivos a los inversionistas por el valor agregado a futuro, luego de sus reparaciones y actualización tecnológica, que suministrará esa integración, y que a su vez generen la reactivación económica del aparato productivo nacional.
Este último hito estimo llevaría unos 5-10 años para toda la infraestructura de la industria nacional.
La visión del Hub Energético de las Américas contempla su desarrollo bajo el hecho de que estamos presentes ante una transición energética global. Es así como esa visión, una vez lograda, genera una de las industrias petroleras con la menor huella ambiental a nivel global.
2. Usted ha señalado que sin acuerdos con socios y acreedores “Venezuela no será capaz de surgir”. ¿Qué arquitectura de acuerdos priorizaría (reestructuración de deuda, convenios operativos, joint ventures) y qué secuencia propondría para estabilizar caja y producción?
Venezuela necesita una protección comercial para evitar que los acreedores, tanto de la nación como de la industria, embarguen toda transacción financiera que se realice. Esa protección deberá venir de las potencias económicas regionales y de los entes multilaterales. Bajo esa premisa, y con las proyecciones que hemos hecho de lo que se logrará con los activos de la industria con el apoyo de las inversiones del sector privado, tendremos las herramientas y las bases para iniciar la restructuración de la deuda financiera.
Adicionalmente, existe una deuda comercial a suplidores de servicios, equipos e insumos de proceso la cual debe atenderse para poder tener el apoyo requerido para levantar la producción de crudo, gas y de la capacidad de producción y distribución de gas y combustibles para la población. El logro de acuerdos de pagos y de respeto por las deudas financieras y comerciales debidamente auditadas y verificadas, serán la punta de lanza para tener nuevos convenios operativos, y como apoyo para la ejecución de auditorías técnicas que permitan elaborar planes concretos para la reconstrucción de la industria. Adicionalmente, se tiene previsto potenciar todas las empresas mixtas existentes tanto en el oriente como en el occidente del país. El foco estará en aquellas que verdaderamente estén produciendo y que tengan planes de seguir elevando la producción. Hay muchas que están “sentadas” en los papeles que firmaron pero que no han hecho nada para producir 1 barril. También existen empresas mixtas con socios “geopolíticos”. Estas empresas serán objeto de escrutinio y de no ser capaces de lograr la generación de ingresos para la nación, deberán ser rescindidas.
Las prioridades estarán concentradas en las empresas mixtas que hoy producen alrededor de un 70% de todos los barriles de crudo para que, mediante una dilución de la participación de PDVSA en esas empresas, se motiven inversiones adicionales y se eleve la producción cuanto antes sin requerir inversiones de parte de PDVSA.
De la misma manera, se trabajará con las empresas que tienen licencias para la explotación de gas para lograr el incremento en la producción que generen mejoras en la disponibilidad de gas para hogares y los sectores eléctricos e industrial del país.
Esta estrategia permitirá, junto a otras iniciativas previstas para el resto de la cadena de valor de la industria, la generación de caja por medio del incremento de la producción de crudo y gas.
Aprovecho para resaltar la relevancia que tendrá CITGO para el nuevo gobierno. CITGO será una pieza clave para la comercialización de la producción de crudo del país y para el suministro de combustibles y gas para bombonas durante los primeros días y meses de la transición democrática. CITGO velará por la colocación de los crudos en los mercados donde se maximice el valor de los mismos, evitará inundar los mercados y con ello deprimir los precios de realización, y a la vez suplirá los combustibles requeridos por la población mediante acuerdos ya prestablecidos que solo esperan por su firma, donde se intercambiarán barriles de crudo por barriles de esos combustibles. Adicionalmente, CITGO prestará apoyo logístico y técnico en las refinerías y en los procesos de distribución de combustibles en el país, áreas críticas que apoyarán las gestiones iniciales ante la población y que darán piso político a la transición democrática durante sus primeros pasos.
3. ¿PDVSA debe seguir operando como empresa integrada o concentrarse en funciones “de holding y regulación técnica”, dejando la operación a empresas mixtas y privadas? ¿Cómo redimensionaría nómina, procesos y controles internos?
Bajo la premisa de que “gobierno no es buen empresario”, PDVSA dejará de existir eventualmente. No puedo precisar cuándo, pero el objetivo claro que tenemos en el programa de gobierno “Venezuela Tierra de Gracia” es que no debe existir una empresa petrolera nacional. Lo que sí debe existir es un ente regulador efectivo y eficiente de la explotación y manejo de todos los recursos del país. Es por ello por lo que se introduce la oficina de la Agencia Venezolana de Energía que ejercerá esta función sobre la industria, incluyendo a PDVSA por el tiempo que exista.
En cuanto al proceso que se llevaría para lograr este objetivo de ir reduciendo el tamaño de PDVSA, es menester aclarar que cuando las inversiones de parte de empresas privadas se hagan presente, estas empresas, como lo han hecho muchas de las existentes en el país, contratarán al personal capacitado que existe y también lo harán de la diáspora conocedora del negocio. De esta manera, veremos un proceso de redireccionamiento del personal propio hacia estas empresas, muy parecido al vivido durante la Apertura Petrolera con las empresas de la Faja, donde el personal de PDVSA era absorbido por las nuevas empresas mixtas.
4. En términos operativos, ¿qué intervenciones inmediatas —como reparación de pozos (workovers), mejora del levantamiento artificial, restablecimiento de diluyentes, oleoductos y mejoradores— serían suficientes para aumentar la producción de forma segura y sostenible en los primeros meses de una transición?
Como lo mencioné anteriormente, CITGO será una piedra angular para la disponibilidad de combustibles en el país y su distribución. Adicionalmente, apoyará la importación de los diluentes requeridos para sostener la producción de bitumen de la Faja.
En cuanto a los requerimientos para recuperar de forma segura, y, agregaría, sostenible en el tiempo de la producción, el plan estratégico que detallo luego establece las auditorías técnicas de todas las operaciones de la industria. Esas auditorías permitirán validar las premisas del plan en cuanto a las reparaciones y planes de mantenimiento que se han prestablecido. Resulta difícil conocer el estado real en el que se encuentran todos los pozos y facilidades de producción debido al hermetismo existente y amenazas proferidas a los trabajadores y contratistas actuales de PDVSA. Sin embargo, se han desarrollado planes que permitirán la estabilización de la producción que se consiga. Así mismo, existen empresas de servicios petroleros con historia reciente en Venezuela que ayudarán y ejecutarán, como es cotidiano en la industria mundial, lo requerido para mantener y elevar la producción.
Existen también planes detallados para la inspección y validación de las condiciones de integridad física de las instalaciones de refinerías, gasoductos, estaciones de bombeo y compresión, oleoductos, plantas de distribución de combustibles, flota para el transporte de combustibles, plantas de llenado y reparación de bombonas de gas, operaciones de las plantas petroquímicas, etc.
5. Con su experiencia en Cardón, ¿qué inversiones focales propondría para que el sistema de refinación vuelva a producir combustibles limpios y confiables? ¿Cuáles plantas priorizar (hidrotratamiento, reformado catalítico, craqueo catalítico) y con qué cronograma y socios?
Durante el desarrollo del “Hub Energético de las Américas”, se revisaron todas las refinerías del país y se hicieron estimaciones para su recuperación en dos fases. La primera es para regresarlas a su condición del 2002. La segunda incluye todo lo requerido para producir los combustibles bajo exigencias de calidades de los mercados actuales.
El negocio de refinación logra su mayor generación de ingresos cuando opera a un óptimo de su capacidad instalada. Operar una refinería por debajo de ese óptimo, no es rentable su operación, y es por ello por lo que la propuesta abarca la recuperación de todas las instalaciones de cada refinería, no necesariamente de todas las refinerías, y cada una tiene estimados de costos y rentabilidad de las inversiones. Debido a la existencia de plantas de conversión profunda en Cardón y en Amuay que permiten el procesamiento de crudos pesados sin la generación de combustibles pesados o residuales, inversiones en estas refinerías resultan más rentables que en la de El Palito o de Puerto La Cruz.
En todos los casos analizados, se asumieron dos años para la reconstrucción de cada refinería. Para los casos de expansiones para lograr las calidades del mercado internacional, se estimaron 3 años. Adicionalmente, se realizaron desarrollos petroquímicos para elevar la generación de valor al negocio de refinación. Estos negocios consumirían parte de lo que serían componentes para gasolinas y gas licuado del petróleo, con lo que buscamos reducir la producción de combustibles en línea con la transición energética y la reducción del consumo de combustibles. Así mismo, con estos desarrollos petroquímicos promovemos el llamado “Nearshoring” que no es más que convertir a Venezuela en una alternativa de suministro de materias primas para la elaboración de fibras sintéticas y otros derivados para la manufactura de plásticos, que en el presente son importados desde fuera del hemisferio.
Adicionalmente, se propusieron esquemas de integración con yacimientos de crudo cercanos a las refinerías para lograr el interés de las empresas. Con estos esquemas, el inversionista tendría garantizada la colocación de su producción o excedentes de producción de crudo, un mercado local con precios competitivos, y la capacidad de exportación a la región que carece de proyectos que satisfagan la demanda. Esos esquemas integrados muestran economías atractivas para los inversionistas.
Finalmente, se hicieron unas evaluaciones para convertir a las refinerías en mejoradores de bitumen de la Faja. Se elaboraron casos de estudio para producir crudos sin fondo, como los que producían Sincor y Ameriven, o mezclas con fondos como lo hacían Petrozuata y Petrolera Cerro Negro. Estos casos representan negocios alternos que pueden ser atractivos a productores de la Faja.
6. El modelo del “Hub Energético” plantea integrar hidrocarburos, electricidad e industria para multiplicar el impacto económico local. ¿Cómo operativizaría ese hub (zonas económicas, contratos estándar, incentivos fiscales, contenido local) y qué métricas usaría para evaluar su éxito?
El “Hub Energético de las Américas” propone la integración desde el pozo hasta la petroquímica; de la siderurgia con la recuperación mejorada de crudos en el oriente del país; de la creación de centros industriales mediante el uso de productos como el coque de bajo valor comercial y contaminantes para la generación de electricidad, hidrógeno azul, amoníaco azul, y CO2 para la recuperación mejorada de crudos en el occidente del país; y de la electrificación completa de la industria con electricidad proveniente del Guri. Esta visión permite la reactivación de todo el país donde existan activos de la industria petrolera nacional.
En su concepto, el Hub establece que Venezuela debe ofrecer un marco fiscal competitivo con las alternativas de la región, y un marco legal que provea al inversionista las protecciones que busca para lograr los retornos que hagan atractiva la inversión.
El gran reto que representa el Hub para quienes tendrán la tarea de promoverlo e implementarlo es el de repensar a la industria como un todo que vale mucho más que sus partes individuales. De esa manera, la privatización propuesta no es la convencional, y que muchos profesan, de activos aislados, sino que es una privatización de la cadena de valor y su integración con el resto de lo que el país puede ofrecer desde el punto de vista de infraestructura industrial conexa y del mercado consumidor que existirá. Serán contrataciones novedosas, como novedosa fue la Apertura Petrolera en su época y todo lo que se logró en ese entonces.
En este proceso de promoción del valor de los activos de la industria y del país, la participación del capital y empresas nacionales será fundamental, y para ello se espera que ofrezcan sus servicios y capacidades, y participen de acuerdo con éstos.
7. En un escenario de licencias condicionadas, ¿qué marcos contractuales y de cumplimiento propondría para blindar operaciones y, al mismo tiempo, cumplir estándares ESG, anticorrupción y de transparencia de datos?
Cuando se inicie el nuevo gobierno, estimo que no existirán licencias de parte de la OFAC, ni restricciones para lograr acuerdos con los inversionistas y empresas internacionales que actualmente operan en el país. En todo caso, los contratos que se firmarán darán cumplimiento estricto a la normativa legal existente en el país. Estos contratos, a su vez, pondrán a los intereses del país en un contexto de ganar-ganar con los existentes y nuevos inversionistas, y tendrán cláusulas de estricto cumplimiento de los programas de desarrollos e inversiones acordados. Como prioridades se listarán lo relativo al respeto por el medio ambiente, a la legislación laboral, a las exigencias de transparencia contralora, en paralelo con la sostenibilidad de las operaciones y el incremento de la producción y generación de ingresos. La Agencia Venezolana de Energía tendrá un rol vital en esta nueva era de la industria petrolera del país, y usará las mejores prácticas de transparencia para el seguimiento de la gestión individual de cada empresa, de la información y fiscalización de cada barril de crudo o pie cúbico de gas que se produzca, procese o exporte; de facilitar la gestión para agilizar los procesos que permitan la expansión de la industria, y de transparencia ante el público de toda la gestión.
En cuanto a los contratos existentes con las empresas mixtas y los denominados “Contratos de Participación Productiva” y otros esquemas de negocios que ha estado promocionando la actual administración de PDVSA, éstos serán objeto de un escrutinio estricto para asegurarse de que los términos contractuales sean convenientes para la nación, y de no serlo, serán ajustados a derecho o rescindidos.
8. Tras la diáspora técnica, ¿qué estrategia concreta aplicaría para repatriar talento y cerrar brechas de competencias (operación, mantenimiento, integridad, HSE)? ¿Qué programa de “seguridad e integridad de activos” implementaría en los primeros 12 meses?
La diáspora regresará a Venezuela de acuerdo con sus necesidades y decisiones personales. Estoy seguro de que muchos regresarán a ofrecer sus servicios para la reconstrucción de la industria y del país. El llamado lo han hecho María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, y todo aquel que sienta ese llamado, regresará.
En cuanto al programa de seguridad e integridad de activos que se implementará desde el primer día del nuevo gobierno, se ha desarrollado un plan estratégico que detalla todas las actividades a realizar en todas las funciones medulares y habilitantes o de apoyo de la industria. Ese programa parte de la premisa de una toma de control institucional efectiva y rápida, donde se respetarán a todos los empleados existentes que son los que conocen lo bueno y lo malo que existe y que se ha hecho. Serán de una importancia bien relevante. Adicionalmente, se tiene previsto la ejecución de auditorías técnicas que permitan entender el deterioro de las instalaciones y determinar la seguridad de continuar operando y produciendo bajo el concepto de “mínimos mandatorios”, que, de no cumplirse, o de no poder suplementar las operaciones con correctivos o acciones efectivas, las facilidades serán puestas fuera de servicio. Así mismo, tiene contempladas auditorías de la gestión financiera, comercial, administrativa del personal y del funcionamiento corporativo en cuanto al resguardo de las instalaciones y del personal.
9. Para rendir cuentas a la sociedad, ¿qué tablero público de indicadores adoptaría (producción, factor de recobro, disponibilidad de plantas, emisiones de metano y venteo, tiempos de pago a proveedores, accidentes) y con qué frecuencia lo publicaría?
El plan estratégico para la toma de control institucional de PDVSA contempla un programa comunicacional que liderarán las nuevas autoridades de la empresa y líderes funcionales. Está orientado a mostrar evidencias de una gestión transparente, y ofrecerá una interacción efectiva con las fuerzas vivas en todas las regiones donde tenga presencia, y con el personal que labora. En coordinación con el ministerio del ramo, se publicarán índices de gestión que evidencien el progreso de las operaciones y del control administrativo de la empresa. Así mismo, apoyará la gestión comunicacional con los entes financieros y reguladores internacionales como parte de la estrategia de atraer a los capitales requeridos para el rescate de la industria.
Las opiniones expresadas por Lino Carrillo son de su autoría y responsabilidad, y no reflejan necesariamente la postura o posición de PDVSA Ad Hoc.